jueves, 3 de mayo de 2012

Capitulo 4:

Chic@s, seque todo hasta ahora ha sido drama y ahora toca un poco de paz, pero no os acostumbréis! Puede que todo vaya a dar la vuelta mas pronto de lo que pensáis! Espero que os guste, y ahora, como siempre, a leer!


¡Madre mía! No sé cómo lo hacía, pero me estaba llevando a las nubes, con cada roce, que me producía una intensa descarga que recorría de arriba a abajo todo mi cuerpo.
Sabía que tenía que hacerlo, pero no podía parar, hasta que por culpa del maldito destino empezó a sonar mi teléfono.
Me prometí a mí mismo tener apagado el teléfono cada vez que estuviese con ella.es decir, la mayoría del tiempo.
¿Si? - Respondí en desgana.
Liam James Payne Smith! ¿Dónde te has metido esta última semana?
- Pues he estado ocupado con un asunto muy importante.
-Nos sonreímos-
-Te quiero dentro de hora y media en el estudio, que tengo que hablar contigo.
Pero, Paul, yo...
No me dejó acabar cuando había colgado el teléfono.
-Cariño, me acaba de decir Paul que tiene que hablar conmigo.
-No pasa nada. - Sonrió falsamente.
¿De verdad que no te importa?
Que no. Haz lo que quieras, se que One Direction es muy importante para millones de personas.
Te amo. Te amo te amo te amo y te amo mil veces más. - Dije.
¿Solo eso? Pues ahora me enfado.
Venga, no te enfades. ¡Te quiero hasta el infinito y mas allá! ¿Te parece?
Está bien, pero solo un poco ¿Eh? Que no me conformo con cualquier cosa, yo quiero lo mejor.
-Como yo. Dije.
-Como tú. Repitió.
Empezamos a besarnos. Primero fueron solamente pequeños roces, llevando descargas por todo mi cuerpo, después fueron unos cortos y apasionantes besos, y por último, ese gran beso que me ponía de cero a cien en menos de una milésima, ese beso que me llevaba a los demonios.
-Cariño, será mejor que nos vayamos ya.
-Pero, yo no quiero, yo quiero quedarme así todo el día.
-Y yo, pero piensa que cuanto antes lleguemos, antes hablará Paul contigo y antes podremos seguir así.
-Pues entonces, ¡En marcha, vamos!-Dije
-¿Si que tienes ganas de que nos besemos, eh?- Rió.
Cogimos el coche y en cuarenta y cinco minutos estuvimos allí.
Ella, se fue a la casa, a dejar sus cosas mientras yo me fui a hablar con Paul.
Llegué al edificio, subí por el ascensor hasta la tercera planta. Cuando llegué, me ofreció un sillón y me senté.
Dime Paul, ¿Qué quieres?- Dije.
-¿Pero tú qué te crees Liam? ¿Tú te crees que te puedes pasar una semana entera sin decir a dónde vas, sin avisar?
-No pero...
-Pero nada, ahora estoy hablando yo.
Mira Liam, perdona por ponerme así pero os dije que teníais dos días libres, no una semana. Mira Liam, sé que eres un buen chico, que no lo hiciste a propósito pero no puedes escaparte cuando quieras a donde quieras y sin avisar, ¿Vale?
Perdón, Paul. No supuse que fuese a causar tanto revuelo.
-Pues sí. Ha causado tanto revuelo. Y ahora, vete a tu casa, llama a los chicos y avísales de que mañana tenemos ensayo a las 11.
Vale Paul, adiós.
Adiós Liam.
La verdad, no debería haberse portado así. Se ha pasado, y bastante. Pero bueno, ya pasó. Ahora tocaba irse a casa, donde me esperaba Vanessa.
Llegué, y me la encontré llorando.
¿Qué pasa, amor?

No hay comentarios:

Publicar un comentario